—Su novia es muy afortunada, le regala flores seguido y sabe el significado de cada una, se toma la molestia de armar un ramo para que signifique algo en específico, pocos hombres se toman la molestia de leer lo que significa cada flor, en realidad usted es el primer cliente que conozco que sabe tanto sobre el lenguaje de las flores, de verdad su novia es una mujer muy afortunada. — decía una mujer de mediana edad que le entregaba el ramo recién hecho a Fernando.
El apuesto rubio sonrió socarro