Irum soltó la muñeca de Libi cuando estuvieron en la habitación. Ninguna explicación le había dado mientras la arrastraba hasta el auto, negándole la oportunidad de estar en la ceremonia de premiación del concurso que él había ideado.
—¡¿Por qué haces esto?! —preguntó ella mientras se sobaba la muñeca. Se le habían adormecido los dedos.
Del bolsillo interno de su chaqueta, Irum sacó un sobre que vació sobre la cama. Fotos de mujeres desnudas se repartieron sobre la colcha.
—¿Cuándo te sacaste e