Por primera vez en mucho tiempo, la casa volvió a sentirse llena con la presencia de Mbok Darmi. Mamá María no podía dejar de sonreír cada vez que su madre la atendía, como si reviviera un tiempo que, para ella, fue verdaderamente hermoso.
Pero si le preguntaras a mamá si se arrepiente de todo esto, su respuesta sería no. Mamá ya ha hecho las paces consigo misma y no quiere recordar más el dolor del pasado. Para la abuela Bayik, eso es algo muy valioso.
"¿Qué dices, hija? ¿Quieres volver al pue