La unión volvió a aparecer y brillaba en todo su esplendor. Parecía que, cada vez que Dober acariciaba a Hiz, a la unión parecía agradarle.
Fue bueno que el doctor Ramson llamara a aquella atadura que tenían de la misma forma que las culturas llamaban a las relaciones de pareja: unión. Ya que era algo que no podían terminar y era de por vida.
Dober estimuló a Hiz hasta que la joven se retorcía de placer y dejó de concentrarse en la idea de estar los dos desnudos. De hecho, ella ya había comenza