Capítulo 22

Lo vio conversar con unos de sus empleados y tuvo que sacudirse la idea de que pudiera ser posible que él fuera ese niño y, encima, la recordara.

Cuando el hombre se marchó, Dane entró con dos compañeras más y pusieron la mesa, llenándola con la cena.

Cuando Dane se estaba marchando, se tocó la punta de la nariz dos veces mientras veía fijamente a su amiga: esa era su clave cuando necesitaban hablar.

Volvieron a dejarlos solos. Dober se fue a lavar las manos y Hiz quedó totalmente concentrada e
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