La tensión en el aire era casi insoportable. Xander se mantenía firme, su mirada fija en mí, mientras Adrian permanecía a unos pasos de distancia, claramente evaluando cada movimiento. Yo estaba en el centro de un enfrentamiento silencioso, una batalla no declarada pero evidente entre ambos. Mi corazón latía con fuerza, y aunque quería gritar, quería poner fin a todo esto, algo en la intensidad de sus miradas me dejaba congelada en mi lugar.
Antes de que alguno pudiera hablar, una figura emergi