La sala de espera estaba llena de murmullos emocionados. Mi equipo estaba ahí, celebrando entre susurros y sonrisas el éxito de la presentación. Cuando entré, todas las miradas se volvieron hacia mí, y por un instante, sentí una oleada de orgullo que me hizo olvidar los momentos tensos que había enfrentado en el escenario. Este no era solo mi logro, era nuestro.
Emma fue la primera en levantarse, sosteniendo una carpeta en la mano y con esa expresión de mezcla entre emoción y profesionalismo qu