Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesde el momento en que había aceptado la invitación a esta cena, sabía que no era más que una distracción. La mujer frente a mí era hermosa, carismática, de sonrisa fácil y conversación entretenida. Pero, a pesar de eso, mientras ella hablaba y reía, podía sentir que cada palabra se deslizaba por mi mente sin dejar huella. Como agua sobre piedra.
El restaurante era, por lo menos, una buena elección. Discreto, elega







