El sol todavía no había salido cuando abrí los ojos. No necesitaba una alarma para despertarme; el hábito estaba incrustado en mi sistema, como un reloj interno que no me permitía dormir más de lo necesario. Después de todo, dormir es sólo una necesidad fisiológica, nada más. Sólo una pausa entre cada conquista.
—“Tú eres el hombre de ‘todo es trabajo, nada es descanso’, ¿o no?” —la voz de Ivy sonó en mi cabeza, su tono burlón me sacaba de quicio y me desafiaba con cada palabra. Mi cuerpo se ten