La mañana después de la revelación de la traición de Adrian, el mundo parecía tener los bordes más afilados y los colores más fríos.
Me desperté en el apartamento de Xander, sola en su inmensa cama. La noche había sido un borrón de estrategia y silencios compartidos. Él se había negado a compartir habitación conmigo, como antes, y había ido a dormir en el cuarto de huéspedes.
Recordé que esa distancia era la consecuencia de mis errores y aunque me sentía mal por eso. Había un tema más reciente