Desperté con los primeros rayos filtrándose entre las cortinas, pero no sentí paz. Mi corazón latía con un ritmo desacompasado, como si hubiera corrido una maratón durante toda la noche. Apenas había dormido. Cada vez que cerraba los ojos, la palabra "embarazo" se grababa con fuego en mi mente. Mi cuerpo estaba junto al de Xander, su brazo extendido, rozando apenas mi cintura. Acariciaba mi piel en sueños, sin saber que su cercanía, aunque cálida, solo alimentaba el torbellino de dudas que se a