60. Una prueba una esperanza
Patrick necesitaba ayuda con Mía y que Gabriel volviera a Chicago a encargarse de la firma, no podían abandonarlo todo pues sería una irresponsabilidad, así que llamó a Nana y le pidió trasladarse con el chófer.
Lucía pensativo cuando llegó el detective nuevamente a la mesa, sin embargo, este intento disimular aquel hilo de esperanza que había surgido en él.
— ¿Ocurre algo?, se ve un poco nervioso.
— Nada en especial, preocupado por tantas cosas personales y laborales, además que ya debo volver