61. Renunciando a todo
Gabriel se despertó aquella mañana y al no encontrar a Melanie junto a él se preocupó, se levantó y fue al baño pero ella no se encontraba allí.
Sin embargo, al observar como la brisa levantaba la cortina supo de inmediato que la ventana estaba abierta lo cual indicaba que Melanie se encontraba en el pequeño balcón pero esto le alertó aún más
— Buen día, está nevando, ¿Qué haces aquí?, puede ser peligroso, no estás debidamente abrigada.
— No podía dormir desde hace unas horas, no dejo de pensar