Capítulo 9.
Fiona
¿Qué diablos acaba de pasar?
Me quedé congelada en el pavimento, observando con completa incredulidad mientras el auto desaparecía por el camino, llevando a mi nuevo esposo con él. Toda la cosa había pasado tan rápido que apenas tuve tiempo de procesarlo.
Un segundo estaba alcanzando la manija de la puerta, y al siguiente segundo el auto se había ido y estaba parada ahí como una idiota absoluta en mi ridículo vestido de novia demasiado grande.
Adam. Ese bastardo absoluto.
—Imbécil infanti