Capítulo 60
Emma torció la boca con un gesto de amargura cuando notó que Mariana no les quitaba los ojos de encima. Era estúpido; entendía que la mujer quisiera ser la primera en darle a Robert ese nieto varón y que, en su inmadurez, estuviera celosa de que ella también esperara un hijo. Pero eso no justificaba