Capítulo 127
Benedict detuvo el auto frente a la hilera de boutiques más exclusivas de la ciudad, entregando las llaves al valet sin siquiera mirarlo. Bajó del vehículo y rodeó el capó para abrir la puerta de Emma, ofreciéndole su mano con caballerosidad y dándole una sonrisa ladeada. Caminaron por la acera de m