El avión llegó al aeropuerto de VillaMaravilla a la una de la tarde.
El CEO de la filial vino personalmente a recoger a Valeria y su acompañante, y en el camino a la oficina, le mostró a Valeria toda la información relacionada con el proyecto. También le preguntó si quería comer algo antes de trabajar.
—No es necesario, ya comí en el avión, —respondió Valeria con una sonrisa ligera, mientras revisaba los documentos.
Después de llegar a la filial, el CEO convocó a todo el equipo del proyecto para