Al amanecer del día siguiente, Valeria aún dormía profundamente cuando un insistente golpeteo en la puerta la despertó sobresaltada.
Se apresuró a ponerse su bata de dormir y, mirando a través de la mirilla, vio a Adrián de pie fuera. Al abrir la puerta, notó que la expresión de Adrián era de preocupación.
—¿Qué sucede, Adrián?
—Hubo un derrumbe en la mina de Marverde, diez personas quedaron atrapadas, —dijo Adrián con un tono grave.
—Ya envié gente allá, y el equipo de rescate de Marverde tambi