Capítulo 157: Solo Consiéntela un Poco y Todo Estará Bien.
Cuando Mauricio terminaba de colocarle la otra sandalia a Valeria, sintió cómo el cuerpo de ella se ponía rígido. Alzó la mirada y notó que Valeria lo observaba intensamente.
Algunos mechones de su cabello caían sobre sus ojos, ocultando su mirada.
—¿Qué pasa? —preguntó, al percibir su incomodidad.
Al revisar las sandalias, añadió: —¿No te gustan? Póntelas por ahora y después eliges otras.
Valeria, aún con la voz dañada y sin poder hablar, se levantó y caminó hacia el elevador.
Mauricio, recogie