Temiendo que el efecto de medio comprimido de somnífero estuviera a punto de aparecer, Sebastián, después de haber recogido la medicina en la ventanilla de pagos, dejó el hospital con Laura, quien llevaba a Valeria.
Al volver a Mansiónes Serenidad tomaron el ascensor para ir al departamento.
Fue en ese momento cuando Sebastián se dio cuenta de cuántas veces había cargado a Valeria ese día. Sintió que la mujer en sus brazos era ligera, como si estuviera sosteniendo una almohada suave.
Una mano de