XXII
Los muchachos estaban siendo transportados a lo que sería su primera noche de trabajo. A Noah le habían entrenado para atender la barra, y aprendió a hacer unos cócteles deliciosos. Pensaba que cuando saliera de ahí le prepararía un par a Abel y a Adam para que se sintieran orgullosos. Smith en cambio vigilaba cada movimiento de los guardias de seguridad, tenía que encontrarle un punto débil a algo, esa fisura por la que escaparían.
Iban en una camioneta blindada, no tenían idea por dond