Mundo ficciónIniciar sesiónLos chicos dormían en el carro profundamente, pero yo no podía acostumbrarme a la sensación de estar vagando por un lugar que, si bien parecía completamente igual al sitio en el que me había criado, era tan diferente. Parecía mentira que una simple muralla podría dividir dos lugares de una forma tan absoluta. No podía apartar mis ojos del cielo, aclareciéndose poco a poco conforme el sol iba saliendo. Estábamos en el mundo exterior y ni siquiera la fiebre ni el dolor en mi costado fueron sufi







