Capítulo 9. ¿No tienes miedo, Nick?
«Te aseguro que los guardaré muy bien, en un lugar donde solamente tú puedas verlos»
«Donde solamente tú puedas verlos»
«Donde solamente tú puedas verlos»
Nick Turner no había dejado de pensar en aquellas palabras dichas por Benjamín Davis. Habían pasado dos días desde que él las pronunciara y él seguía escuchándolas cada vez que cerraba los ojos. Era imposible no hacerlo y mucho más difícil era evitar que su mente jugara con él y que proyectara esas imágenes no aptas para menores en su cabeza.