El precioso regalo.
Capítulo XXXIX
El precioso regalo.
Melinda Milet.
Pude observar como Neptuno estaba más contento de ver a su madre feliz, e igual yo, sé que no era del todo feliz, pero al menos podría decirse que existía una posibilidad mayor de que sonriera, esto era mucho mejor que estar viviendo en el pasado. Esto me alegro un poco, y estos magos eran personas con la magia de las palabras.
–Ahora, debemos de ser nosotros lo que le demos el mensaje que vinimos a darle. –Dijo el viejo mago.
–No, se quedar