Pov KANSAS
La veía dormir. Yo no había podido hacerlo ni siquiera por cinco minutos. Haberla visto llorando solo me hizo sentir un miserable y un tonto por no haberle contado la verdad antes. Pero jamás me habría imaginado que todo se terminaría revelando de esa manera, jamás me habría imaginado que Brescia viniese a Londres y nos encontrásemos y, por último, jamás habría imaginado la forma cruel en la que Brescia le había contado lo del trato. Pude notar su clara intención de lastimar a Austra