Pov Austral
Al llegar al hotel, alistamos nuestras maletas rápidamente y salimos rumbo a la cabaña en una de las camionetas del hotel. Fueron 4 horas de viaje, pero no fue nada aburrido. Los cuatro disfrutamos de los hermosos paisajes y de la muy amena y divertida conversación.
Al llegar, bajamos todas nuestras maletas y entramos a la cabaña. En esta, había tres pequeñas habitaciones. Ángeles ocuparía una, Margaret la otra y la tercera la ocuparíamos Kansas y yo. Al llegar la noche, ya habíamos