* * * * * * * * * Austral * * * * * * * * * *
—Y eso sería todo —precisa Pete al cerrar su portátil—. Ahora sí —me mira—, podrás ir a tu viaje tranquila —señala sonriente; y yo hago lo mismo.
—Muchas gracias, Pete —susurro al tomar una de sus manos que estaban sobre mi escritorio—. No sé qué haría sin ti —expreso sincera al mirarlo.
—Descuida, Aus —murmura para mí—. Para eso somos amigos, ¿no? —pregunta; y yo asiento sonriente.
—Eres el mejor amigo de todos —indico muy honesta.
—Y tú la mejor a