Mundo ficciónIniciar sesiónValentina lo encontró en la sala.
No en el taller, no en la cocina: en la sala, en el sillón frente a la entrada, con el whisky en la mano y la postura de alguien que lleva tiempo en ese sitio esperando que llegue lo que tiene que llegar. La luz era la del atardecer y la botella en la mesita tenía el nivel suficientemente bajo para indicar que no era la primera copa de esa tarde.
Valentina cerró la puerta principal.
Los dos se miraron durante u







