Mundo ficciónIniciar sesiónLa cabaña de Rafael estaba a veinte minutos de Villarejo por una carretera que Valentina no conocía.
Marcos condujo. Ella en el asiento del copiloto con el bolso en el regazo y la vista en el paisaje, que era verde y tranquilo y completamente diferente al paisaje de su cabeza. No hablaron durante el trayecto, que era el tipo de silencio que existe entre dos personas que tienen demasiado que decirse y que han decidido, tácitamente, que el coche no es el lugar.
<






