~Olivia
Todavía estaba temblando de la primera vez, con la respiración saliendo en jadeos superficiales mientras me desplomaba contra la silla de terciopelo.
Mi piel se sentía ruborizada y sensible, con cada terminación nerviosa en alerta máxima. Hartley volvió a hurgar en su bolso y sacó un consolador diferente; este era aún más grueso, con una vena realista y abultada que corría por el costado y que hizo que se me diera la vuelta el estómago.
Agarró la botella de lubricante y exprimió una g