~Nia
Charles me agarró de la cintura con sus enormes manos y me subió directamente a su regazo. Sentí su polla gruesa y pesada palpitando contra mi muslo mientras metía la mano bajo mi falda y me bajaba las bragas hasta los tobillos de un tirón.
—¿Crees que eres muy lista, Nia? —gruñó, su voz vibrando contra mi oído—. Veamos cuánto ayuda ese cerebro tuyo cuando esté bien profundo dentro de ti.
Metió dos dedos en mi humedad empapada, curvándolos hacia arriba y bombeando con un ritmo brutal y ráp