Ante su sincronía, padre e hijo se miraron divertidos, incluso, algunas risas se escucharon detrás de ellos.
―De acuerdo ―dijo Máximus cuando Einar y el resto se marcharon ―Ahora explícame que fue lo qué pasó aquí ―
Soltando un amargo suspiro, Alastor asintió y comenzó a relatarle todo lo que había pasado desde la aparición de Paimon, incluso, repitió una a una las palabras que el demonio le había dicho, lo que provocó que Máximus frunciera el ceño.
― ¿Debemos matar al lobo de Arioch? ―preguntó