Capítulo 18.5: Su última confesión.
―Yo también te supliqué Tabatha ―dijo Alastor clavando su mirada en la jeringa que Gael estaba preparando ―Más de mil veces te pedí que te detuvieras, que tuvieras compasión, pero jamás me escuchaste, al contrario, me lastimabas con más fuerza ―
― ¡Te equivocas! ―gritó Tabatha al mismo tiempo que sacudía la cabeza con violencia ―Yo no quería participar en eso, todo fue idea de Samael, él me obligó a herirte ―
― ¿Ah sí? ¿Y también te obligó a meterte con el vínculo de mi hija y de su compañero?