15. Bésame
10 años antes
La tarde estaba lluviosa, y odiaba que se ponga de esa manera porque siempre lo asimilaba a mis emociones, lo sentía como una señal, esa que me decía No te vayas, mejor sigue bajo los conceptos de tu madre. Las gotas de lluvia contra el carro resonaban en el interior de este y la madre de mi amiga me miró por el retrovisor.
—Si no te quieres ir, aún estás a tiempo podemos regresar —dijo y la miré por el retrovisor
—No, está decisión ya estaba tomada desde el día uno —mencione y Liz