LAURA TORRES
La explicación de Ángel me había dado tranquilidad. Yo creía que él no tendría planes hasta la noche y era aún muy temprano. Si... estábamos almorzando tarde y pronto podríamos merendar, pero eran consecuencias nuestra primera salida juntos, de la champaña y de la lujuria que había crecido la noche anterior entre los dos.
Con su típica sonrisa, Ángel tomó mi mano después de pagar la cuenta y nos retiramos de la pizzería. Subimos al vehículo de tantos caballos de fuerza que sólo él