LAURA TORRES
Esta noche me convertí en la mujer que juró nunca ser. Aposté y se que mi padre estaría orgulloso por el motivo por el que lo hice. Estaba muy molesta y dejé que la rabia tomara el lugar que siempre ocupa mi raciocinio y los valores morales que me puse desde pequeña.
Me sentí bien dando las órdenes para que ese tipo no volviera a entrar a un casino. Se que salvé a otras mujeres de ser apostadas y eso me da la tranquilidad de que hice lo correcto.
Pude ver cómo Angel se preocupaba