Oliver llegó a la mansión sintiendo que su cuerpo colapsaría. Por primera vez desde que se había casado con Ashley, sintió que la mansión era demasiado grande sin ella. Llenó un vaso de whisky, dejando que el líquido caliente su cuerpo, con la esperanza de que el alcohol pudiera calmarlo. Mientras repasaba toda la conversación que había tenido con Ashley esa mañana, alguien entró a su oficina sin golpear la puerta. Oliver odiaba que las personas invadieran su privacidad, incluso si esa persona