Ashley observaba a Ethan en la primera fila de invitados, con los ojos llenos de lágrimas, mientras recibía su diploma. Hacía tres años, cuando todavía era una madre inexperta y una chica llena de miedos que huía del pasado, decidió regresar a la universidad, con el insistente estímulo de Anny. Ya no estaba Oliver para impedirla, ni matrimonios falsos ni mentiras. Ahora Valentina era su inspiración.
Sus ojos se encontraron con los cuatro que la miraban con orgullo. Aunque Valentina era tan pequ