Bien… pero de verdad no es que me importe — él la miró — el que lo dudes o no… quiero decir, no necesito que lo creas o no — Carlisle arqueó la ceja, sin entender — no te necesitamos para nada. — le soltó secamente.
Primero cuando hables de mi hijo…
Nuestro — lo corrigió con los dientes apretados.
Bien… cuando hables de nuestro hijo, no tienes derecho a decir que él no me necesita… no se trata de que tu quieras o no soportarme, Eleanor — dijo serio — aquí solo interesa el bienestar del bebé.
Si