Y lo que terminó de arrancarme el corazón fue que… —se calló. No iba a decirle que sus palabras lo mataron en vida. No iba a revelarle el amor incondicional que le tenía, y que a pesar de los años y de la crueldad de su mirada esa tarde, nunca pudo dejar de amarla. Cerró los ojos tratando de serenarse, y recordó las crueles palabras… “¡Todo esto es por tu culpa! ¡Maldigo el día que entraste en esta casa, Carlisle Stone! ¡ ¡Te odio por todo lo que vivimos y por lo que vivirás! ¡Ojala Voldemort t