Anthony miraba a Rhaena, aquella noche lucia realmente hermosa ataviada en aquel vestido sencillo, pero elegante, en color azul marino. Estaba evidentemente nerviosa, y, ciertamente, no podría culparla por eso. Irian a la mansion Crawford, la principal, a una cena en la que, finalmente, Rhaena conoceria a sus padres. Queria causar una buena impresión, eso era obvio, y es que, de todas maneras, de eso iba El contrato matrimonial que habían firmado: ella era la esposa perfecta y el le pagaria por