MATTHÍAS BLANCO
Con el embarazo de Ariadna me olvidé hasta de lo que quería hablar con mis padres. Todo pasó a segundo plano, sin buscarlo ni planearlo había recibido la mejor noticia de mi vida y con la mujer que amo. Ella se ve tan dulce, perdida, sorprendida y asustada que de verdad me conmueve con solo mirarla. He mirado esa prueba con ella mil veces para convencerla de que es una realidad lo que estamos viviendo. Entiendo sus miedos, pero nadie va a hacerle daño, ¿Cómo hacerlo si estamos t