ARIADNA FALCONI
Estuve pasando por tanto estrés que mis dolores de espalda se hacían presentes en mi día a día, además de que he trabajado demasiado y por eso estaba un poco fatigada también.
-Todo este estrés, ¿Es por mi?- Me preguntó habiendo pasado algunos minutos del inicio de la sesión
-Un poco, eres bastante insistente y no quiero tenerte demasiado cerca... Ay- Me quejé cuando tocó un nudo con un poco de fuerza
-Lo siento, no quiero hacerte doler. ¿Estabas nerviosa por lo que pudieras s