Capítulo 54. Familia
Mikhail observaba al hombre frente a él. Sí, le parecía familiar, pero no estaba seguro.
Su cerebro le enviaba señales contradictorias y eso le generaba grandes dudas.
Como si frente a él se materializara un fantasma inesperado.
-¿Reconocerte? ¿Por qué debería?
Sergei sonrió, sin atisbo de maldad o sarcasmo:
-Si no me matas, tendremos tiempo de hablar y de aclararlo. Pero por ahora, me parece que es más urgente subir a ese helicóptero tuyo y atender la salud de tu esposa, se ve pálida y agota