Capítulo 35. La traidora
Agnes era una mujer que difícilmente podría pasar desapercibida, aunque no se propusiera resaltar.
Ya lo había vivido cuando trabajaba como barwoman en Viborg, tratando siempre de ocultarse para evitar problemas con los clientes ebrios.
Sin embargo, no siempre era consciente de esa atracción que despertaba y que con frecuencia la podría en peligro.
Vestida con cierta nueva formalidad de mujer de negocios, adquirida desde que vivía en Helsinki, con camisa de seda y una falda ceñida pero elegante