Capítulo 22. ¿Podrías amarme?
Comencé a Vagar por las calles, sin rumbo alguno, pero con el único objetivo de encontrar a quien se había encargado de hacer de mi vida un mar de miserias y de arrebatarme sin pesar alguno lo que en ese momento significaba mucho para mí.
Durante días, estuve infiltrado en la ciudad, escondido entre los muros de los edificios, intentando escuchar alguna conversación sobre mí o sobre ella, hacía hasta lo imposible por mantener la esperanza viva y no rendirme ante mi desesperación, pero cada día