― ¡¿Qué demonios está pasando?!
En la puerta trasera del restaurante, en el callejón oscuro y silencioso, Iván confronto enojado a Anastasia, ella frunció las cejas, parada debajo de la farola, y aceptó en silencio su reprimenda.
―¡Habla! ¿Qué está pasando? Ese hombre no es tu hermano, ¿verdad? ¡¿Resulta que has cancelado mi cita tres veces, solo para estar con él?!
― ¡No! No es lo que piensas. Lo acompañé en algunas ocasiones, pero las cosas… No son lo que crees.
― ¿No? ¿Y, cómo son? A ver