Jared
Jared
Su mano acaricia gentilmente mi cabello mientras ambos miramos las luces de la ciudad desde el balcón de mi habitación.
Adoraba que mamá viniese todas las noches porque con ella podía finalmente ser un niño de cinco años y no un sucesor de la corona. Todas las personas me trataban como si fuese una persona adulta, o más comunmente como un objeto, pero ella no, para ella era su pequeño angelito y me trataba como tal.
Comenzó a tararear una melodía dulce y yo cerré mis ojos porque esc