La chica frente al espejo me sonríe, una sonrisa genuina que irradia una total y plena felicidad. El vestido blanco me queda mejor de lo que había imaginado en mi cabeza y la tiara no pesa tanto como había pensado. Suspiro cuando recuerdo todo lo que pasé para llegar hasta este momento y miro incrédula el brillo que destaca en mis ojos.
Soy yo, estoy aquí, a media hora de mi boda con Kylliam Wesh, rey de Kestria, mi rey del ego. El corazón aún me late como loco cada vez que pienso en él y es i