Capítulo 86
El silencio que envolvía la Villa de Cristal ya no era la quietud serena del lujo; era la pesada y sofocante quietud de una tumba. A las tres de la madrugada, los rumores susurrados se habían solidificado en una realidad aterradora. Silas Sterling, el patriarca de puño de hierro, el sol alrededor del cual orbitaba todo este sistema solar de codicia y poder, se había derrumbado.
Los especialistas de precios desorbitados habían llegado en helicóptero, sus tacones golpeando rítmicament